Es considerada la profesión más estresante del mundo y a la vez una de las mejor pagadas: se trata de controlador de tráfico aéreo. Los cursos para controlador aéreo son de los más especializados que existen por su alto grado de dificultad y compromiso. No se dan en cualquier sitio, y casi siempre son impartidos por alguna autoridad del Estado como, por ejemplo, las organizaciones militares en algunos casos. Hay algunas escuelas de aviación que tienen el privilegio de brindar este tipo de cursos que, más bien, merecen el título de carreras.
Los cursos para controlador aéreo deben ser especialmente capacitados para seleccionar al personal más adecuado que se encargará de trabajar en las estaciones aéreas de un determinado país. Las personas que aspiran a ser controladoras aéreas deben cumplir con una serie de requisitos indispensables para poder ser tenidas en cuenta al momento de optar por esta prestigiosa pero a la vez peligrosa ubicación. En primer lugar, deben ser personas con un alto manejo de niveles de stress al límite.
Las presiones que se sienten en las cabinas de control pueden llegar a ser demasiadas para algunos tipos de personas. Tener que llevar el control de la hoja de ruta de varios vuelos, informando constante y perfectamente sobre las condiciones meteorológicas, la posición del avión en el cielo, atender las solicitudes especiales que hagan el piloto y el copiloto, cuidar de que las máquinas de posicionamiento no sufran desperfectos y, en caso tal, saber repararlas cuando no hay alguien disponible.. Estos son sólo algunos de los retos a los que se enfrentan los controladores aéreos.
Además, las personas que toman cursos para controlador aéreo deben ser tan organizadas como un astronauta. Deben ser prácticamente obsesivas del orden, porque su puesto de trabajo exige que todos los controles y demás circuitos y accesorios electrónicos estén impecables y funcionando en la excelencia. Como si todo esto fuera poco, el controlador aéreo debe tener un concepto del tiempo demasiado equilibrado, por lo que debe tomar horarios con precisión absoluta, para que los vuelos no tengan problemas de despegue o de aterrizaje en lo que respecta las horas oficiales.
Un controlador aéreo debe igualmente ser una persona muy paciente y tener excelentes relaciones interpersonales. En cierta forma, es el principal responsable, en muchos casos, de aguantar toda la carga de tensión que se produce en los mandos de los vuelos. Si usted quiere esta profesión, lo(a) admiramos.
estoy interesado me podrían dar mas información gracias