El 14 de mayo se celebra el Día del Profesor y el Día de la Profesora. En Escuelas de Cursos se ha decidido hacer un bosquejo de las dificultades que afrontan esos hombres y esas mujeres que han escogido una de las labores más difíciles de cuantas existen. No solamente se trata de dejar en los y las estudiantes un número de datos para memorizar; tampoco se trata de una mera competencia en donde unos(as) regidores(as) midan aptitudes de asimilación de conceptos, entrega de tareas, realización de exposiciones, etc. No. Se trata por igual de que quienes han abrazado la profesión de enseñar tengan claros unos puntos básicos por igual en su vida personal para ejercer su labor de la manera más responsable posible.
En Colombia, los llamados paros de maestros y maestras aquejan constantemente el ritmo de la educación sobre todo escolar. Aquí no importa si los educadores pertenecen a centros de enseñanza privados o públicos. Lo que hay que mirar o tratar de dilucidar, es el grado de compromiso que tienen hacia los(as) licenciados(as) en su diario acontecer los rectores de los centros educativos así como el gobierno nacional. En algunos casos estos inconvenientes llegan hasta extremos que pasan de lo preocupante, como la poca atención que reciben muchos maestros y muchas maestras en cuanto al pago de sus obligaciones de ley.
Otro de los problemas que aquejan al profesorado es la falta de garantías en cuanto al ejercicio de le educación después de que estos han recibido su cartón como licenciados(as), o que han desarrollado méritos suficientes para ejercer cargos mucho más altos en una institución determinada. Factores como el clientelismo, el apalancamiento y algunos más como la dificultad en el transporte y en la vivienda que tienen que vivir sobre todo los maestros sustitutos y las maestras sustitutas, influyen directamente en este panorama difícil.
Un asunto más que ha afectado a los profesores es el gradual irrespeto que algunos estudiantes demuestran hacia ellos y ellas. Lamentablemente se han producido casos tistes de extorsiones, amenazas y acosos que sólo ayudan a denigrar el noble oficio de le educación en pro de una sociedad que cada vez más necesita de ciudadanos(as) capaces de asumir un rol protagónico. Las denuncias sobre estos casos particulares han aumentando en los últimos años de una forma considerable, hasta el punto de formar uno de los porcentajes de expedientes más altos que hay en diversos centros de justicia y de denuncia.
A ello súmesele que muchos profesores y muchas profesoras no cuentan con los medios necesarios para poder ejercer su profesión. En este ítem puede entrar a analizarse el caso particular de la obsoletización de los componentes que conforman un plan de estudios básico. El desconocimiento por parte de muchos centros educativos con respecto a las nuevas tecnologías también influye en este sector en particular. Con todas estas vicisitudes, los profesores y las profesoras continúan ejerciendo su labor con el convencimiento de que la educación puede hacer una gran diferencia entre una sociedad ignorante de casi todos los problemas sociales, y una que se preocupa activamente por cambiar el rumbo de su futuro.
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